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¿Cómo nos fue en el cierre de ciclo escolar 2024-25 en el nivel medio superior y qué podemos esperar para el siguiente ciclo escolar 25-26?

  • Foto del escritor: Educa Web Page
    Educa Web Page
  • 15 jul 2025
  • 6 Min. de lectura

Hola a tod@s l@s director@s de los diferentes colegios que nos siguen, especialmente de nivel secundaria:


Antes que nada, les comparto que estamos muy contentos al llegar al cierre de ciclo escolar 2024-2025 y saber que un número importante de ustedes, directivos de los colegios que forman parte de nuestra base de datos —alrededor de 1,000 colegios privados con nivel secundaria— abren nuestros blogs y los leen. Muchas gracias por su interés en la educación privada de México. Por ello, empiezo invitándolos a que nos escriban si desean que investiguemos y escribamos sobre algún tema en particular, o incluso si quieren que nos tomemos un café y hablemos de educación.


Nuestra perspectiva sobre los principales temas de la educación media superior en este cierre de ciclo escolar 2024-2025 —y los retos que nos deja para el ciclo siguiente— incluye principalmente los siguientes cuatro:

i. La preocupación de diversos directivos ante el cierre de escuelas privadas por razones políticas o de cumplimiento, ajenas a temas de calidad educativa.

ii. La creciente y continua importancia de enfocarse en los temas socioemocionales y la autoconfianza de los jóvenes.

iii. La necesidad de incluir modelos de aprendizaje flexibles, incluyendo medios digitales.

iv. El bajo compromiso de los docentes de preparatoria, al estar en su mayoría contratados por horas en diferentes planteles.


Primero, la autoestima de los jóvenes sigue en niveles preocupantes. Este tema, evidentemente, alarma a padres, maestros y a la comunidad en general, además de sumar a la ansiedad que el propio adolescente experimenta día a día. En el Foro “La educación media superior en México siglo XXI”, organizado por la Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP, la Dra. Arcelia Martínez Bordón, académica de la Universidad Iberoamericana, señaló que la deserción escolar en este nivel persiste por diversas causas, entre ellas, los problemas emocionales de los alumnos (IBERO, 2024).


Durante este ciclo escolar, impartí clases de liderazgo transformacional en diversos colegios socios de PrepaW, así como cursos en distintos foros, incluyendo estudiantes de preparatoria en modalidades presencial, híbrida y en línea. Desafortunadamente, la mayoría de los estudiantes muestran niveles de autoconfianza muy bajos e inquietantes, sin mejoras con respecto al ciclo anterior. Por ello, es fundamental tomar medidas inmediatas y sostenidas para fortalecer la autoconfianza desde el siguiente ciclo escolar, y medir su avance con las pruebas correspondientes.


Estas acciones pueden ser muy diversas, pero son urgentes en su implementación. Se sugiere fortalecer programas como el coaching personalizado, con personal comprometido, preparado y empático. Asimismo, es importante eliminar la dependencia y preocupación excesiva de los alumnos por los exámenes y las calificaciones. En cambio, debemos hacerlos responsables de sus actos, aplicando consecuencias lógicas en casos como la reprobación, siempre acompañadas de estrategias de estudio y métodos de aprendizaje de largo plazo. Entendamos que los aprendizajes a corto plazo sólo almacenan datos momentáneamente en la corteza prefrontal, sin asegurar una verdadera comprensión ni trascendencia personal.


Este proceso debe realizarse mediante un acompañamiento personalizado, preciso y empático, evitando a toda costa la exposición pública del alumno, que sólo contribuye al deterioro de su autoconfianza y puede derivar en su deserción. Debemos comprender que el aprendizaje hoy en día requiere esquemas flexibles y personalizados, donde el error sea parte natural del proceso, como lo exige el funcionamiento del cerebro.


La segunda realidad que marcó este ciclo escolar es la necesidad de incorporar modelos de aprendizaje flexibles, apoyados en medios digitales. Cada maestro, líder educativo e incluso padre de familia debe comprender que la tecnología es una herramienta clave para personalizar el aprendizaje y ayudar a cada persona a alcanzar su mejor versión. Uno de los mayores retos actuales es asegurar que la tecnología no se use únicamente para el ocio, sino que se convierta en un apoyo esencial en actividades de alto valor como el aprendizaje.

Un estudio reveló que, tras analizar 175 publicaciones y 20 artículos, se concluyó que “los entornos virtuales en educación fortalecen el pensamiento creativo, ya que ofrecen acceso a recursos globales, fomentan el aprendizaje colaborativo y proporcionan herramientas atractivas y accesibles. Además, propician la generación de nuevas ideas y enfoques que preparan a los estudiantes para enfrentar los desafíos contemporáneos de forma innovadora y efectiva” (Sánchez & Calderón, 2025).


En línea con esto, recordemos que en mi publicación de inicios de 2025, Lidera tu colegio con éxito en 2025: Estrategias clave para enfrentar los desafíos del año, mencioné que los resultados de la prueba PISA 2022, publicados en 2023, mostraron que los jóvenes mexicanos de 15 años expresaron su preferencia por estudiar en preparatorias más flexibles, que incluyan modalidades de estudio (en línea, híbrida o presencial) y horarios adaptables. Esto nos obliga a repensar nuestros modelos educativos, buscando alternativas ajustadas a sus necesidades, en lugar de imponer un solo modelo rígido para todos.


También recomendé diversos artículos, incluyendo publicaciones de la SEP y la UNAM, que destacan que la educación híbrida será una de las principales tendencias tanto en el sector público como en el privado. Este modelo ofrece flexibilidad y ventajas significativas, especialmente en preparatoria, donde los jóvenes se benefician de una mayor autonomía en su aprendizaje. Como líderes educativos, debemos ofrecer modelos flexibles, personalizados y adaptados a cada estudiante, rompiendo con el paradigma tradicional de enseñanza.


Todo lo anterior nos lleva a que, en el ciclo escolar 2025-2026, debemos seguir impulsando estos modelos flexibles, que nos permitan no sólo mantener, sino incluso crecer la matrícula en nivel medio superior, priorizando la personalización y la calidad educativa, incluyendo la formación integral del estudiante.

En tercer lugar, una tendencia preocupante es que cada vez más docentes de preparatoria trabajan en distintos colegios, alejándose de una relación cercana y comprometida con sus estudiantes. En una etapa donde los jóvenes más lo necesitan, el 60% de los maestros de educación media superior están contratados por horas en diferentes planteles, lo que representa un gran reto.


Este problema se agrava por la escasa información disponible sobre la realidad del nivel medio superior en México, lo que dificulta la toma de decisiones informadas (IBERO, 2024). Así, la desinformación y la falta de estabilidad profesional en preparatoria —que no mejoraron durante el ciclo escolar 24-25— contribuyen a una baja en la calidad educativa y a un entorno escolar inestable, lo cual incide negativamente en la autoconfianza de los jóvenes.


Por último, no puedo dejar de mencionar la preocupación que varios directivos me han expresado sobre la intención de algunas autoridades educativas de terminar con la educación privada en México. Recordemos que esta representa solo el 10% del sistema educativo nacional. Además, muchos líderes políticos tienen a sus hijos en escuelas privadas y, según los resultados de pruebas como PISA, la calidad educativa no depende del sector (público o privado), sino de factores específicos que permiten identificar escuelas de excelencia y otras con deficiencias, en ambos sectores.


La educación privada existe gracias a la autorización que otorga el Estado mediante los RVOE de la SEP o acreditaciones como las de la UNAM, entre otras. Hasta la fecha, no hay evidencia ni indicios de una intención oficial de eliminar la educación privada. Sin embargo, algunas autoridades sí buscan regularla más estrictamente, como se observa con la plataforma “Escuela Segura” en la Ciudad de México, que hasta ahora no ha sido cumplida por el 80% de las escuelas privadas de la capital.


Por ello, se recomienda que cada directivo busque asesoría adecuada para continuar su labor educativa, enfocándose en la formación de sus estudiantes mientras especialistas los apoyan en lo normativo. Un ejemplo es Educa Legalmente, firma de abogados especializada en el sector educativo, cuya misión es brindar acompañamiento legal, administrativo y estratégico a instituciones privadas, permitiéndoles enfocarse en lo pedagógico (https://www.educalegalmente.mx).


En conclusión, considero que el ciclo escolar 2024-2025 fue un buen año en términos educativos, con estabilidad y crecimiento moderado. Sin embargo, propongo que los cambios necesarios se implementen con mayor impulso y urgencia, para evitar una respuesta lenta frente a retos tan importantes. Aceleremos y enfoquemos nuestro trabajo como líderes educativos para convertir los desafíos del 24-25 en éxitos concretos en el ciclo 25-26, logrando mejoras significativas en la formación de nuestros estudiantes.

Gracias por seguir siendo parte de nuestra comunidad educativa y por leernos de manera constante.


¡Mucho éxito en este cierre de ciclo escolar 24-25! Descansen y disfruten sus vacaciones para que iniciemos juntos el nuevo ciclo 25-26, que vendrá con retos nuevos y conocidos, los cuales —sin duda— sabremos convertir en logros y aprendizajes.



Referencias


cierre de ciclo escolar 2024

 
 
 

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